Contacto alienígena.

rumicucho-2Por PaniVinux

Un día tipo 10 de la noche, mi hermano Eduardo viene apurado del trabajo, exaltado, le dice a mi hermano Enrique. – Vamos a verles a los alienígenas, tenemos cita a la una de la mañana con el “grupo de los cien”.  Nosotros asombrados del comentario : – Qué ..? Cómo ..?  Qué estas loco o qué te pasa…?  entonces nos responde. – Hay un grupo de cien personas que usualmente tienen los encuentros con les extraterrestres. Tienen una cita con los visitantes en las ruinas de Rumicucho en la Mitad del Mundo (Quito-Ecuador).  Y bueno como nosotros vivimos por el Norte de Quito, nos quedaba cerca, como a unos 13 kilómetros.  Ni bien estábamos saliendo,  mi Mamá sale con sus mejores ropas,  entusiasmada y dice que nos va a acompañar,  que no se va a perder la oportunidad de tan semejante encuentro.
Mi Papá con una risa burlona, nos dijo. – Para que van a perder el tiempo, el solo pensarlo es ridículo, yo mejor me quedo durmiendo en mi casita.
Bueno con un cierto grado de incertidumbre e incredibilidad, nos fuimos para la Mitad del Mundo específicamente a las ruinas de Rumicucho, cuando llegamos nos encontramos con una columna de autos del grupo de los cien, llegaban puntualmente, incluso un camión con un equipo de cámaras y  entrevistadores para registrar tal asombroso acontecimiento.
Llegamos y el grupo de los cien se reunió y comenzamos a subir la ruinas de Rumicucho.  Fue una noche despejada con una luna llena, y en un día de equinoccio, propicio para los místicos. Entre la multitud salió una señora, “la medium del grupo”, “la contactada”, quién nos comenzó a contar que para la una de la mañana esta realizada la cita con siete naves alienígenas que van a venir.  Lleno de inquietud le pregunte,  si en ocasiones anteriores han tenido algunas experiencias.  Nos contó lo siguiente: “que el grupo de los cien”,  anteriormente se reunieron en un cuarto obscuro, y que los camarógrafos tomaron fotos en el momento preciso,  cuando se comunicaba telepáticamente la señora con los extraterrestres,  revelaron las fotos y encontraron la silueta de unos alienígenas tipo lagartos.   También un compañero de la señora nos contó,  que un día vieron naves en forma de estrellas que giraban y que se habían contactado.

Cuando se acercaba la hora, la una de la mañana,  subimos todos a las ruinas de Rumicucho, y con las instrucciones de la señora “la medium”, nos tomamos las manos,  la señora puso una especie de pondo con agua y un espejo dentro, que dijo que era el  transmisor, en medio del círculo formado por la cien personas.  Ya se acercaba la hora indicada.

Todos tomados de las manos, miramos las estrellas y levantamos las manos en búsqueda de una señal en el cielo, observamos detenidamente una luz, que brilla mas intensa que las otras estrellas, la señora grita. – Ya vienen, ya vienen los alienígenas…! Todo el grupo con histeria colectiva, comenzamos a rezar, unos se arrodillaban, otros se lanzaban al suelo en posición de arrepentimiento. Con mi corazón exaltado, veo bien la luz intensa, le pregunto a mi hermano Enrique. Eso no es un avión…?   Mi hermano con ojos de tranquilad me responde, – Si es un avión escuchas…? Luego de unos segundos,  se escucha claramente el sonido del avión.  Todos se levanta aliviados, otros que estaban arrodillados seguían cerrados sus ojos. La verdad era un avión que pasaba.  La señora dijo, no ha sido esa luz, esperemos un rato más. Luego vemos todos una luz que titila y parece que baila. Otra vez comienza,  la adrenalina a fluir en todos, pero realmente era un efecto visual del planeta Venus,  un lucero que con las nubes que pasaban parece que se mueve.
El círculo se personas tomas de la mano se rompió, luego pasaron los minutos, después las horas: una, dos, tres de la mañana, recordaba la risa burlona de mi padre.  Cuando las personas desesperadas e inquietas le preguntaron a al señora. – Por qué no vienen…? La señora inquieta, le llama a su hija y le dice. – Hijita, contáctate con “Sinaí”  el amigo alienígena,  pregúntale.  – Por qué no vienen…?  La hija se acuesta sobre una manta y la señora le pone en trance.  La hija de la señora comienza a darle como unos ataques, y aterrada la hija dice que ve unas naves extraterrestres en su mente, visualiza que están llegando, pero son interceptadas por otras naves, los enemigos extraterrestres “Los grises” que les atacan, la señora preocupada por su amigo alienígena “Sinaí”, le pregunta a la hija, como esta “Sinaí” esta bien..?  Y la hija le responde en trance. -Dice “Sinaí” que esta bien, y que lamentablemente no pueden venir por la guerra que están con “Los Grises”.  La señora responde a las cien personas. – Señores disculpen pero es la primera vez que me hacen quedar mal los extraterrestres, que nunca antes me habían hecho quedar mal.
El grupo de los cien quedaron en diez personas,  mejor dicho se fueron disparados, pero por la desilusión de semejante desplante.  Yo la verdad, con mamá y mis dos hermanos, fue una buena experiencia.  No fue un contacto del tercer tipo, pero si fue una buena anécdota para contar.