La segunda oportunidad

Luces centellantes,
la realidad se hace distante,
la vida se desvanece
llena de asuntos pendientes.

El regalo más grande
se me va de las manos
he sido buen hijo, he sido un buen padre. ?
he sido buen esposo, he sido buen hermano. ?
he sido un buen nieto. ?

Quiero estar relajado
ya no más preocupaciones
he sido un soberbio
pensando que nunca llegará la muerte.

Y ya de regreso
el reloj de arena sigue su marcha
que bueno es tener
una segunda oportunidad.

Un suspiro de aliento
todavía hay mucho camino,
retomo mi agenda,
tachó tareas irrelevantes y escribo,
primero está amar,
segundo está amar,
y tercero está amar.